Rubén Darío Arias Torres
(Crónica)
Se regala gato.
Ojo, pero es chismoso
Despierta pero no abre los ojos. Se vuelca de un lado a otro
enterrando la cara sobre la cama, no desea levantarse, y cuando por fin lo hace
se alista para salir y recuerda que ya no tiene oficina. ¡Que contratiempo!.
Las horas pasan y de pronto se ve sentado, encorvado, con la barriga desbordada
en una sillita del Teatro Universitario a donde ahora acude para hacer
presencia y justificar el salario. “EL
GATO CHISMOSO” HA PERDIDO EL PODER.
Sentado, ataviado con su guayabera blanca de manga corta, juega con uno
de sus dos costosos celulares. Su regordete rostro luce desencajado, como si
viviera de los recuerdos. Ah! Esos recuerdos. ¿Cómo olvidar cuando los
teléfonos timbraban y timbraban, dándose el lujo de no contestarle a los
“Chayoteros” de quienes se reía cuando se acusaban uno a otros, solo por
complacerlo y conseguir que les diera, ¡por fin!, su “lana”?. ¡QUE MEMORIAS!. ¡QUE MEMORIAS!.
Se rasca la cabeza y hace una mueca de alegría, rememorando las
innumerables travesuras que le hacia a todos ellos. Recuerda aquellos mensajes
de texto: “Pedro, pedrito, papi, gordito chulo, hermano ¿Ya puedo pasar?”. Sí, ¡que
recuerdos!. Vuelve a sonreír, saca su cartera en busca de un papel, pero solo
encuentra sus tarjetas de crédito y débito, ellas son su gran consuelo.
Candita Victoria Gil
Jiménez se ha marchado y orillado a Pedro Hernández de la O a sacar todas sus
“chivas” de la oficina de comunicación social de la Universidad Juárez Autónoma
de Tabasco; hay quienes afirman que dos días antes de su partida, al “Gato
Chismoso” se le vio llorando. Sin ella, nada es igual.
Mucho más cuando el
23 de enero el nuevo Rector, José Manuel Piña Gutiérrez realizó sus primeros
nombramientos, designando al Profesor, Rubicel Cruz Romero, Secretario de Servicios
Administrativos y a Dora María Frías Márquez, Secretaría Académica; ratificando
a la par en sus cargos al Doctor, Wilfrido Miguel Contreras Sánchez en la
Secretaría de Investigación, Posgrado y Vinculación; así como al Maestro
Pánfilo Morales de la Cruz, como Contralor General de la universidad, más a él no.
Desparramado en esa diminuta sillita, piensa en esto y se come las
uñas, destruyendo el excelente trabajo de la manicurista. Se para, camina hacia
la ventana, sujeta los barrotes como un presidiario -una estampa para la foto-,
y como cachorito de familia rica, gira la cabeza de un lado a otro para ver
quien viene, tratar de reconocerlo e intercambiar miradas y, con un poco de
suerte, hasta una sonrisa.
Pedro Hernández de la O, brazo ejecutor financiero de Candita Gil
entre la prensa comercial, es un caso atípico a reflexionar. Su arribo a esa
área fue un golpe de suerte, su nombramiento también. No tuvo competencia
externa en ello, porque jamás esa área había sido utilizada con fines políticos
electorales; sino, más bien, para lo que es, divulgar el trabajo científico,
tecnológico, académico, cultural y deportivo de toda la universidad.
Hoy, cuando comienza una nueva era, esa posición está siendo demandada
por un grupo de reporteros que impulsan a Filiberto Lastra Torres, un locutor
de la vieja guardia, ex colaborador de Telereportaje y recientemente de Tabasco
Hoy radio; los columnistas de los más importantes diarios locales tienen de
igual forma a su delfín; la comunidad académica también está en la puja, aunque
la voz cantante la tiene obviamente el rector.
Sin embargo, está claro que devolverle la dignidad institucional a esa
área, es una urgencia que demanda rencauzar su quehacer diario, siempre teniendo
en mente la socialización del pensamiento universal emergente de nuestra alma
mater; sobre todo, cuando la mayor propuesta de este rectorado es la
internacionalización de la UJAT.
Las horas parecen eternas, Villahermosa se agiganta y la sillita empequeñece
cada vez más; el celular timbra solo una vez, lo toma con desesperación y se le
cae de las manos, maldice en sus adentros, realiza malabares con él aparato y
por fin lo atrapa, intenta contestar –ahora responde a todas las llamadas-,
infortunadamente solo es un mensaje, es del chaparrito que le chismea todo, se
apresta a textearle un largo, largo, largo mensaje. Hoy “El gato chismoso”
tiene todo el tiempo del mundo.
El otro celular, a donde diariamente le marcaba su matrona no ha
sonado. La espera es estresante. “Maldita reforma electoral”, balbucea; de no
ser por ella ya estaría tirando la lana como arroz para inflar –más aún- la
imagen de Candita Gil. “Maldita, mil veces maldita… la reforma”.
Candita Gil se ha marchado y ahora es aspirante a la candidatura para
el Senado de la República por el Partido Revolucionario Institucional, en
segunda fórmula; eso hace latir su corazón a mil por hora; de lograrlo, podrá
demostrarle cuánta popularidad se puede comprar con cientos de millones de pesos
gastados en publicidad durante ocho largos años.
Pero algo le inquieta a tan singular personaje; sabe que con
anterioridad, Jorge Abdó Francis (también ex rector), intentó lo mismo y perdió
la elección constitucional, simple y sencillamente porque la UJAT no es todo
Tabasco. Ahora, la ex rectora por fin
bajará de peso, porque tendrá que caminar las comunidades. ¿Aguantará? Mejor
aún ¿La aguantarán?. Alguien debe recordarle que las rancherías no tienen aire
acondicionado y abril, mayo y junio es época de calor. El canicular estará a
tope, las cremitas harán falta.
Es de tarde, ya hace hambre. Pedro Hernández de la O, “El gato
chismoso”, ha cumplido el horario. Se pone de pie, levanta la sillita y la
siente pesada, mejor la arrastra hasta colocarla en un rincón para que nadie se
la vaya a quitar y pueda usarla al día siguiente; se marcha a su casa sin nada
que contar, pensando “mañana será diferente”, tal vez reciba esa llamada, quizá
alguien pregunte por él o, primero dios el chaparrito le lleve un chisme. //elciudadanorubendario@hotmail.com
http://elciudadanorubendario.blogspot.com/
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