Antonio Vidal el cancerbero
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De humilde reportero a millonario funcionario.
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Vendió la ATP para escalar posiciones.
José Carlos Ocaña Becerra tiene una aspiración, la
presidencia municipal de Centro; una estructura electoral y aliados
financieros, montados sobre la fundación “José Carlos Becerra”; una caja
grande, el presupuesto del H. Congreso del estado y, una chica, operada desde
la dirección de comunicación social por LUIS
ANTONIO VIDAL.
La aspiración del presidente de la Gran Comisión de la
legislatura actual, es legítima en su calidad de integrante del Partido
Revolucionario Institucional; LO
CUESTIONABLE, es la utilización de los recursos públicos con el fin de
proyectar y sostener esa pretensión; hacer a un lado el interés supremo de la
sociedad, imponiendo su anhelo personal.
LO CONDENABLE, es traicionar los acuerdos
políticos hechos con las demás fracciones parlamentarias al inicio de la
legislatura en materia de comunicación social, producto de diálogos en donde se
dispuso un trato equitativo para todas ellas, así como para los legisladores
que la integran y que no se han cumplido.
LO DELEZNABLE, que desde la dirección de
comunicación social se esté privilegiando la proyección de la imagen de José
Carlos, a través del pago de una nómina oculta, en donde los apoyos giran desde
50 mil hasta 250 mil pesos, dependiendo de la amistad que tenga, tanto con el
líder parlamentario como del propio Antonio Vidal. Apodado el Cancerbero.
Hombre de todas sus confianzas quien desde la
Asociación Tabasqueña de Periodistas, entretejió alianzas con diversos grupos
de los medios de comunicación, quienes le ayudaron escalar posiciones dentro
del ámbito estatal, no sin antes entregarle sin miramientos esa organización,
surgida del esfuerzo de otros periodistas ya extintos, pasando a ser de un
humilde reportero a ser hoy un flamante funcionario legislativo, un columnista
inmerso un larguísimo año sabático y un individuo que tras dejar de fungir como
encargado del despacho de relaciones públicas del ISSET, aún sigue percibiendo
un sueldo quincenal por hacer nada en esa dependencia, saqueada hasta la
saciedad por Hilda de los Santos Padrón y su camarilla de rufianes.
Atrás quedaron sus farras y días de mocedad en los hoy
llamados antros, para poder pasearse en lujosos autos y hacerse de buenas
propiedades.
LO IRRACIONAL, es que en aras de lograr su
cometido se despilfarren los recursos de esa área en detrimento de la
operatividad de la misma y, en perjuicio de los trabajadores de confianza y
sindicalizados, quienes por diversos medios han mostrado su inconformidad,
buscando refugio y protección, ante las exigencias laborales impuestas en estos
dos años por Luis Antonio.
De acuerdo a un correo enviado de manera anónima a
quien esto escribe, el desorden operativo de esa área es tal, que tanto el
personal adscrito a ella (fotógrafos y secretarias); así como el equipo de
trabajo, (cámaras fotográficas y de video) y computadoras, son utilizados para
uso personal, familiar y político
de Ocaña Becerra e, incluso -señalan los trabajadores inconformes que envían el
texto referido-, así como actividades de su esposa.
No solo eso, de igual
forma los insumos y bienes, como garrafones de agua, artículos de limpieza, el
vehículo asignado a la dirección, también son usados con fines electoreros y
políticos; es más, hace un poco más de un mes –declaran los denunciantes-, el
equipo de video y fotografía (marca Canon) dejaron de funcionar, quedándose el
área y los trabajadores sin herramientas para ejecutar sus actividades, al
grado que todo el trabajo se comenzó a realizar en TVT. ¡Claro!, produciéndose
así un pretexto para erogar más recursos!.
Ante esto, un mes
después se adquirió un equipo nuevo de fotografía (marca Nikon ) con todo y
accesorios, con un valor aproximado de unos cuarenta mil pesos; eso sí,
especificándose claramente que estaría destinado para cubrir las giras del José
Carlos Ocaña, según advirtió el propio Antonio Vidal, sin descuidar sus otras
actividades personales y familiares.
Se insiste, la
aspiración de José Carlos Ocaña es legítima, lo ofensivo es la forma en como
pretende hacerse del puesto, utilizando los recursos del pueblo, soslayando la
proyección de los logros –si es que los tienen- de las demás fracciones, así
como la imagen de los demás legisladores y perjudicando el desenvolvimiento de
los humildes trabajadores del H. Congreso y en especial de esa área.
Los resultados de
Ocaña no se han dado, tan es así que en meses pasados en la página web (www.aztecatabasco.com), pagó una encuesta en donde se le colocó liderando las preferencias
rumbo a la alcaldía de Centro e, inverosímilmente, se le ordenó a todo el
personal de comunicación social a votar en su favor de él todos los días, creando
correos electrónicos ficticios.
Lo interesante en
todo esto, es que nadie le ha pedido a José Carlos que se separe del cargo, con
el fin de que no siga utilizando el dinero de las fracciones parlamentarias;
tampoco se ha reparado en conocer quién o quiénes están financiando los
costosos eventos que realiza prácticamente a diario.
Mucho menos se sabe a
ciencia cierta quienes son los beneficiarios de la nómina secreta que se tiene
en la dirección de comunicación social; los denunciantes afirman que muchos de
ellos, son aquellos que apoyaron a Luis Antonio Vidal para quitarle de las
manos la Asociación Tabasqueña de Periodista (ATP) a Saúl Pérez Galicia.
Por eso, la pregunta
es válida ¿Tiene calidad moral José Carlos Ocaña, para aspirar a otro cargo? La
respuesta es simple y la tiene usted amable lector.
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